
De cómo el hand job te lleva a la muerte segura.En su extraño acento, algo dulce y etílico, el viejo polaco me decía: "arremeter contra Dios es como tratar de derribar la muralla china a chicotes". Para el, tratar de refutar la existencia de Dios lo mantiene ocupado algunas noches en un juego obsesivo de proposición y contra ejemplos que él juega consigo mismo, como los ajedrecistas expertos que han aprendido a debatirse a sí mismos con un único tablero. Lo despega de su letargo aparente algún buen acid jazz que por piedad le hago escuchar y me preocupa mucho su salud porque cada vez es más fuerte la música a la que lo someto. Es que es un ser especial, muy delicado. A veces está tanto tiempo pensando en lo mismo que se le edurencen las articulaciones y deja de comer. De vez en cuando se ríe, mostrando sus dientes perfectos; eso me hace saber que alguno de los de adentro ha ganado, no sé cuál, aunque creo que es el mismo de siempre el que sonríe porque el otro es más parco y no deja ver sus éxitos. En algunas noches de desvelo en las que ando preocupado, trato de organizar mentalmente el día siguiente y puedo sentir a lo lejos el latir de su corazón que retumba desde la esquina verde del jardín; entonces trato de sincronizar la armonía perfecta de los tres movimientos de su corazón con mi respiración y me doy cuenta de las malas condiciones físicas en las que me encuentro, el sólo necesita 38 latidos por minuto y yo -dizque orgulloso- míseros sesenta logrados con años de ejercicio, lo que me ha causado una sístole ventricular exagerada. Pero no quiero hablar por ahora de mí si no de él.
En estos días me dió una de sus tantas clases que obtengo gratis con sólo tener la paciencia de escucharlo. Para comenzar me recitó de memoria un pasaje de la Biblia, el cual debo copiar de alguna fuente de Internet porque ni loco que yo estuviese para memorizar tanto detalle:
Génesis 38:
2 Y vió allí Judá la hija de un hombre Cananeo, el cual se llamaba Súa; y tomóla, y entró á ella: 3 La cual concibió, y parió un hijo; y llamó su nombre Er.
4 Y concibió otra vez, y parió un hijo, y llamó su nombre Onán.
5 Y volvió á concebir, y parió un hijo, y llamó su nombre Sela. Y estaba en Chezib cuando lo parió.
6 Y Judá tomó mujer para su primogénito Er, la cual se llamaba Thamar.
7 Y Er, el primogénito de Judá, fué malo á los ojos de Jehová, y quitóle Jehová la vida.
8 Entonces Judá dijo á Onán: Entra á la mujer de tu hermano, y despósate con ella, y suscita simiente á tu hermano.
9 Y sabiendo Onán que la simiente no había de ser suya, sucedía que cuando entraba á la mujer de su hermano vertía en tierra, por no dar simiente á su hermano.
10 Y desagradó en ojos de Jehová lo que hacía, y también quitó á él la vida
...
He leído infinidad de textos buscando la verdad -me decía el polaco- y cada vez que me topo con este libro me divierto encontrando tantas incoherencias que sólo soporto algunas páginas. De hecho verás que en los años que llevo encima no he podido pasar de éste, el Génesis. En este pedazo de texto resulta que lo que algunos creen que era masturbación o placer egoísta llevó a Dios a bajarle el suiche a un individuo, sin pena ni gloria. Entonces yo me pregunto por qué razón no le baja también en la actualidad el suiche a los que les gusta el sexo por el culo, a los desaforados que lo hacen rapidito, a las que llegan a múltiples orgasmos o a las que se masturban con alguna comida. ¿Acaso el Dios de la antigüedad dejó de ser Dios? ¿se tomó un break cuando vió que estaba matando a muchos masturbadores de oficio o eyaculadores precoces o de los que simplemente no quieren tener hijos y no sabían hacerse de un condón con tripas de cabritos? ¿en qué momento dejó Dios de pensar de esa manera y le dió paso a tanto hijoeputa asesino o violador o pederasta y no los mató en el camino? Por cosas más estupidas la gente actulamente muere en manos de criminales callejeros, pero debe ser que mueren porque no dieron la limosna adecuada a cuanta miserable encontraron en la calle. ¿Cuándo Dios se arrepintió de ser como era y pidió excusas? Si ese Dios que pintan allí era perfecto Y aún lo es, entonces no era perfecto en su momento o no lo es ahora, porque si se cambió de idea con el tiempo estamos hablando de un Dios cambiante, imperfecto, evolucionante, entonces ambas proposiciones no pueden tener validez, por lo tanto si ahora no caen como moscas fumigadas los tipos que eyaculan fuera de una vagina entonces el Dios que actualmente conocemos es el real, el perfecto, y ese anterior que describen esos libros era irreal, por lo tanto el libro es falso, no es verdadero y si no es verdadero no tiene sentido alguno leerlo como guía de vida, si no como un libro de ciencia ficción, donde la verdad se entorcha con la mentira.
Mi mirada confundida cayó sobre su libro y lo alertó para ser más explícito. Pasó sus manos suavemente sobre las hojas, como tratando de extraer algo de ellas pero su verbo encendido nunca subió de tono ni hizo gesto alguno en su rostro, se veía que estaba acostumbrado a la dicotomía y generaba árboles infinitos de decisiones a partir de una idea. El continuó: - Te preguntarás que durante este tiempo me he perdido del mensaje más importante, el del profeta Nazareno, pero no es así. Su mensaje es tan claro que parece una semilla de alpiste: tiene una conchita protectora y dentro una gran verdad. A partir de allí nace una planta hermosa. Lo que tenia que saber de él ya lo sé, ya crece en mi, sin necesidad de leer el teatro de las resurrecciones y milagros llamados a convencer a los bárbaros de la época. Su mensaje libra a los mortales de la culpa, esa misma que debe haber matado al pobre Onán por hacerle el perrito a Thamar y eyacularle en las nalgas o en tierra como dice el libro y la pobre Thamar se quedaba con las ganas de ser eyaculadora también y mojarle las bolas y el onancito a Onán, porque nunca hablaron de eso en el libro. Me imagino que si alguna mujer llegaba a un estado sucio, morboso, de mostrar placer, también se le quitaba la vida porque no sería bien vista a los ojos de ese Dios pudoroso y recatado que, irónicamente, nos dió, a los hombres, proporcionalmente hablando, el pene más grande entre todos los mamíferos y a las mujeres un clítoris bien rico y sensible que provoca quedarse varios días chupando y entendiendo con la lengua. Gran parte de ese libro llamado sagrado cae indefenso frente a algún análisis frío y objetivo, lo que debe procurar en su lectorla búsqueda de algún otro criterio para afrontar la vida. Si ese Dios estuviera activo aún y no hubiesen sacado una versión 2.0 yo estuviera muertísimo-.
Además -continuó- Dios tiene una regla básica para con nosotros: no afectar nuestras decisiones, el libre albedrío pues. Si Onán decidió no tener hijos que serían endilgados a su hermano eso era peo de él. ¿Cómo espera el libro ese que yo crea que Dios era un guionista de novelas mejicanas? Ah, claro, no haces lo que yo quiero y como no puedo cambiar tu decisión te mato, porque la lechita de Onán era la apropiada y no podía ser otra. Este tipo de mensajes no debieron nunca salir de las tumbas donde fueron encontrados, era preferible para la evolución humana un mundo sin tanta basura religiosa que se auto adjudica el poder de lo bueno y lo malo y de dejar "a la voluntad de Dios" todo lo que no puede explicar. Saltamos de la barbarie inhumana de los egipcios y árabes y de la racionalidad sangrienta de los romanos para caer en el suavizado catolicismo hipócrita que justifica la explotación capitalista del hombre por el hombre y basa sus criterios en mierda en desuso. Debe haber una nueva revolución del pensamiento. Debe venir una nueva forma de vida, donde seamos menos y con más calidad.
Me quedé frio cuando empezó a hablar del futuro según él. Nada prometedor. Cuando el polaco tenía razón, pues que carajos, tenía razón. Yo estaba satisfecho de escucharlo y de estar aún vivo a pesar de usar el látex como antimuerte contra el SIDA, la sífilis, la gonorrea, el VPH o cualquier bichito mandado por Dios para acabar con mi vida, por tener sexo sin culpa pero con el temor de saber que entre Dios y yo existen algunos milímetros burlones de espesor. Más tarde, si no se me erecta duro y con ganas pues no importa, me burlaré nuevamente de Dios y en su cara me compraré un Viagra o un Cialis o me tomaré unos 8 vasos de jugo de patilla que, según los científicos estudiados, hace el mismo efecto que las pastillitas. A veces Él me manda unos mensajes subversivos cuando le doy tan duro al asunto que se me rompe el condón. Pero yo soy de los que no entiende indirectas, así que sigo adelante con otra marca y otro sabor.
Últimamente he estado más juiciosito y me gusta alargar la eyaculación, no vaya a ser que se me arreche el Dios y de ver tanta esperma regada me fulmine, porque a veces me lo imagino a Él sentado con sus lentes especiales en la escena del crimen, que hacen fosforecente al semen en la oscuridad, del tipo CSI, pero como ya no puede matarme por eyacular "en tierra" entonces anota los polvos echados y junto con otras deslices más graves que he cometido en mi vida pecaminosa buscará otra excusa para jalarme las orejas y llevarme a su lado. Visto desde ese punto de vista la vida se me hace como una eterna espera de la muerte. Patético.
Muy pocas veces me doy cuenta que existo a diario esperando la muerte; el "vivir" se torna en una constante espera de algo común, en vez de regodearme en lo "uncommon", del olor del aire y su frescura cuando es frío, de los colores que me rodean, de los infinitos tipos de sonrisas, de las mentiras que escucho y que todos sabemos que son mentira, del color del cielo, de la textura de la ropa y de los libros y sus olores particulares, del sabor de la sal o de un buen risotto, del calor y la textura de unas manos, de la suavidad de una mirada, del miedo ajeno del que nunca me apropio y de un millar de variables más que están allí alredeor pero que nuestro cerebro condicionado no nos deja disfrutar. Sólo existimos en la espera de la muerte, trágica, estúpida, agonizante, inesperada. Y nadie nos educa desde pequeños a manejar la idea de la muerte. Nuevamente, según una versión no desmentida por algunas religiones, de cuyo nombre no me quiero acordar, nacemos con una "culpa" que nos asegura alguna muerte de algún tipo. Al final me pregunto si ese es el verdadero mensaje del pasaje del génesis que si por hacernos la paja o tocarnos libidinosamente las partecitas morimos, pero ya tendré tiempo de escuchar al polaco sobre sus vainas. Hasta ahora, hasta los santos que mueren vírgenes simplemente mueren.
Scotos